Respuesta de AndresRestrepo
Después de 19 días de trabajo con Justina Mandujano, tengo un testimonio que jamás pensé dar. Al comienzo, mi novia ni me contestaba los mensajes, y yo estaba al borde de la desesperación. Siguiendo las indicaciones, dejé de buscarla y me enfoqué en lo que Justina me pedía; meditar, mantener la calma y enviarle la información que ella requería. Al décimo día, ella me habló para saber cómo estaba, algo que no pasaba desde nuestra pelea. Noté cómo su actitud cambió gradualmente, sin rencores. A la segunda semana, aceptó encontrarse conmigo y terminamos hablando con sinceridad, recordando lo bueno de la relación. No sentí que la estuviera obligando más bien, era como si nuestra conexión se renovara de forma natural. Hoy, estamos intentando recomponer el noviazgo con más confianza y menos celos. No imaginé que algo así pudiera ser tan efectivo, y agradezco haber dado el paso.