Desde que somos padres, los problemas empezaron a llegar en nuestra relación. Somos una pareja muy joven que aún no llegamos a los 30 años; él trabaja en casa y yo no. Tenemos dos niños, en los cuales empezamos a tener problemas y broncas desde que empezaron a crecer.
Los problemas se dieron en la casa porque me empezó a echar en cara todas las situaciones de los hijos, además de la casa y el hogar, porque yo siempre llegaba cansada de trabajar.
Él no quería contratar a alguien que nos ayudara y la persona que colaboraba en casa era mi suegra. Y desde ahí empezaron todos los problemas.
Quería exigirme, exigirme y exigirme todos los días más, y las cosas no deben ser así.
Duré con toda esa presión por más de dos años, incluso llegamos a separarnos durante ocho semanas en Febrero.
En esas ocho semanas pensé muy bien las cosas y decidí realizarle un trabajo, que fue el que te recomendé. Me realizaron un hechizo de amor; en teoría se llama «endulzamiento de pareja.»
Sí, la verdad también tenía mucho miedo, no sabía si esto iba a ser verdad o iba a solucionar los problemas reales de mi relación.
Pero tomé el riesgo y lo logré.
Después de las ocho semanas separadas, él empezó a buscarme, al día 7 del trabajo que estaba haciendo la persona que me aconsejaron, él empezó a cambiar su forma de ser y hablarme que él quería restablecer la relación, empezar a buscar una persona que nos ayudara en la casa, darse cuenta de los errores que estaba cometiendo y salir juntos como pareja.
Fue lo mejor para mí haber intentado ese endulzamiento de pareja.